Evidencias actuales sobre la realidad virtual y su utilidad potencial en la neurorrehabilitación postictus

La terapia con realidad virtual (TRV) constituye una herramienta poderosa que motiva a los pacientes con ictus a participar activamente en su neurorrehabilitación, y proporciona retroalimentación aumentada del rendimiento, con objeto de obtener mejores resultados terapéuticos gracias a la potenciación de los mecanismos de neuroplasticidad. Un reciente estudio ha expuesto los datos más relevantes sobre las aplicaciones de la TRV en la neurorrehabilitación postictus tras realizar una búsqueda de artículos en PubMed, últimos libros y principales guías de práctica clínica y sociedades científicas publicados con respecto a dichas aplicaciones.

Los diferentes ensayos clínicos aleatorizados (ECA) realizados demuestran que la TRV facilita, de forma segura y estadísticamente significativa, la recuperación motora y funcional del miembro superior, la marcha, el equilibrio, la calidad de vida relacionada con la salud y las actividades de la vida diaria, junto con la terapia convencional, sin ser globalmente superior a la terapia convencional. Aún no se conocen los mecanismos específicos subyacentes.

Los ECA futuros deberán definir el perfil de paciente respondedor según la TRV empleada, permitiendo generar enfoques de neurorrehabilitación que conjuguen una TRV personalizada inmersiva y la experiencia clínica de los terapeutas para maximizar los resultados. Según los autores, se precisan ECA bien diseñados, incluyendo muestras amplias de pacientes adecuadamente seleccionados, para redactar un documento de consenso que permita recomendar, con un mayor nivel de evidencia y de forma generalizada, la implementación de la TRV como terapia complementaria en la neurorrehabilitación postictus, determinar si los efectos beneficiosos se mantienen a largo plazo y clarificar qué esquema de tratamiento es el más apropiado.

[Rev Neurol 2019; 69: 497-506 ] León-Ruiz M, Pérez-Nieves MT, Arce-Arce S, Benito-León J, Ezpeleta-Echávarri D

Fuente: neurologia.com